«El 57 % de los participantes refirió una mejora de su salud.» Una cifra así, sacada de un estudio publicado en 2026, sería un titular perfecto para cualquier empresa de nutrición basada en el ADN, incluida la nuestra. Antes de creértela, conviene hacerse algunas preguntas. Aquí tienes siete, cada una ilustrada con un estudio real del último año.
1. ¿Había un grupo de comparación?
El estudio detrás de ese 57 %, publicado en BMC Nutrition en abril de 2026 por una empresa que vende planes de nutrición basados en el ADN, comparaba a clientes que decían haber cambiado sus hábitos con clientes que no lo habían hecho: el 57 % frente al 12 % refería una mejora. Pero no había ningún grupo que cambiara sus hábitos sin consejos genéticos. El resultado muestra, por tanto, que cambiar de hábitos ayuda, no que la genética marcara la diferencia. Solo un ensayo aleatorizado con grupo control puede separar las dos cosas.
2. ¿Quién respondió?
De 47.299 clientes elegibles, 874 respondieron a la encuesta, menos del 2 %. Quien está contento con un servicio responde con más facilidad, lo que tiende a embellecer los resultados. En el mismo estudio, el 77 % de quienes respondieron eran mujeres blancas, así que las conclusiones no tienen por qué valer para todo el mundo.
3. ¿Cómo se midió el resultado?
Una mejora percibida o un peso declarado son pruebas más débiles que un peso medido o un análisis de sangre. En el ensayo sobre la vitamina D publicado en julio de 2026, el resultado era el nivel de 25(OH)D en sangre medido a los 12 meses: mucho más difícil de discutir.
4. ¿Quién lo escribió y lo financió?
Todos los autores del estudio del 57 % trabajaban para la empresa cuyo servicio se estudiaba, o tenían en ella un interés económico, y lo declararon, lo cual es una buena práctica. Un conflicto de intereses no hace falso un resultado, pero significa que conviene buscar una confirmación independiente. La misma regla vale para nosotros: vendemos informes, así que juzga nuestras afirmaciones por los estudios independientes que citamos.
5. ¿Qué tamaño tiene el efecto, y con qué precisión?
Un metaanálisis de septiembre de 2026 encontró que los consejos basados en la genética hacían perder 0,52 kg más que los consejos estándar. Estadísticamente significativo, sí, pero el intervalo de confianza va de cerca de 1 kg a casi nada. Significativo quiere decir poco probable por puro azar; no quiere decir grande.
6. ¿Cambió el resultado el gen, o solo el consejo?
Un ensayo aleatorizado con metabolizadores lentos de la cafeína dio a todos los mismos consejos y solo comunicó su genotipo CYP1A2 a una parte de ellos. Ambos grupos redujeron su cafeína a menos de la mitad, y conocer el gen no añadió nada medible. Para demostrar que la información genética ayuda, un estudio tiene que aislarla.
7. ¿A quién se estudió?
El ensayo sobre la vitamina D incluyó a personas mayores de 70 años, en su mayoría blancas, del noroeste de Inglaterra. Sus resultados son sólidos para ese grupo, pero pueden ser distintos para alguien de 30 años o para otras poblaciones. Comprueba siempre si los participantes se parecen a ti.
La lista de comprobación rápida
- ¿Aleatorizado, con grupo control?
- ¿Suficientes participantes, y pocos perdidos por el camino?
- ¿Resultados medidos en lugar de impresiones?
- ¿Autores independientes, o intereses declarados y confirmación independiente?
- ¿Un tamaño del efecto con su intervalo de confianza, y no solo un porcentaje?
- ¿Participantes parecidos a ti?
Ningún estudio cumple todos los puntos. Lo que cuenta es el peso global de la evidencia, y por eso nuestros informes indican las referencias científicas detrás de cada resultado, para que puedas comprobarlas tú mismo. Ver los informes.
Este artículo es informativo y no constituye consejo médico.